La tripulación, el capitán y todas las herramientas para lograr el liderazgo interior

Hace poco escribí “El Laberinto”. Era algo así como un lugar del que tu propia mente no te deja salir y te mantiene encerrado a través de la argumentación. Para resolverlo, apelaba al capitán como elemento clave en nuestro gobierno interior para conseguirlo. Y muchos de vosotros pensaréis: ¿y quién es mi capitán? ¿Cómo conocerle?

Imagina por un momento tu mundo interior como un barco. Un barco enorme, precioso, majestuoso, con un montón de departamentos interiores. Imagina ahora la tripulación. Un montón de actores con un rol y una responsabilidad específicos para cada uno. Todos son importantes. Y al frente de la nave, tu capitán. El que la dirige, la conduce, organiza y gestiona a la tripulación en cada momento.

Ahora imagina que cada miembro de la tripulación es un elemento de tu mundo interior. En mi caso, tengo varios tripulantes claros: una sería la alegre, la impaciente, la ambiciosa, la generosa, la loca divertida, la arriesgada, la planificadora. Todo aquello que nos define de forma significativa puede cosificarse como un tripulante. Y cada tripulante es indispensable en el barco, porque es parte de la tripulación y cada uno, aunque pueda parecer en ocasiones inocuo, tiene impacto y relevancia sobre el resto. Intenta hacer ahora el ejercicio y piensa en tu tripulación.

Ahora sí, la función del capitán es crucial. Es quien saca a escena a cada tripulante. Como director de orquesta, da las indicaciones a cada tripulante para que actúe. No hay nada que ocurra en ese barco sin que él lo sepa. Sí, como lo oyes.

Entonces estarás pensando: si me conecto con mi capitán, ¿seré capaz de dominar mi mundo interior? La respuesta es sí, amigo. Ese es el atractivo de conectarnos con nuestro capitán. Ser capaces de gobernar nuestra vida. Uau…

Ahí van algunas consideraciones que hay que tener en cuenta.

La parte básica para poder tener éxito en ese liderazgo interior radica en el autoconocimiento.

Estoy segura de que incluso os invade cierto sentimiento de euforia al saber las posibilidades que nos ofrecen todas estas herramientas, pero nada es gratis. Para lograrlo, tenemos que recorrer el camino del autoconocimiento. Y diréis: qué pesado está todo el mundo con el tema. La verdad es que sí. Pero piénsalo: ¿qué vas a gobernar si solo tienes uno o dos tripulantes? No tiene sentido.

Autoconocerse implica darle forma a toda la tripulación. Y eso, amigo, en el mejor de los casos lleva toda una vida. Así que no, que no decaiga la euforia, pero contextualízalo. Necesitamos llenar el barco de tripulantes conocidos. Y en ese camino, ya os anticipo, conoceréis a tripulantes que no os van a gustar, que creéis que no os encajan, pero ahí estarán. Otros que os encantarán y desconocíais. Pero requiere de apertura y de disciplina en el camino.

Tras el autoconocimiento comienza el trabajo de orquestar a cada tripulante, incluso darle más energía a los que sabes que te benefician más e intentar trabajar para reducir el impacto de los menos positivos según el momento.

Y ahí volvemos, pues, al capitán. Ahora sabemos un poco de las funciones del capitán, pero hay más. El capitán, tu capitán, es la parte de ti más sabia, más profunda. Él o ella tiene respuestas para todo, siempre sabe lo que hay que hacer. Y todo lo hace porque te ama desde lo más profundo. Tu capitán es sincero contigo, es una honestidad que abofetea en ocasiones y que empodera y empuja en otras. Él o ella sabe que tu poder interior es infinito. Todas las personas somos seres completos, creativos y llenos de recursos, y eso tu capitán lo sabe de ti, así que nunca duda de tu poder y siempre te guía por el camino correcto. Es mágico, puede parecer algo místico, pero todos tenemos un capitán en nuestro interior. Acceder a él y gobernar la tripulación es lo que, en las antiguas civilizaciones, ocupaba la mayor parte del tiempo de los grandes sabios.

Descubrir a tu capitán es un ejercicio que se suele lograr a través de la visualización, conectando con una figura, humana o no, que signifique para ti la sabiduría y el amor, que te haga sentir amado y reconfortado.

En mi caso, mi capitán es un monje, un hombre calvo y de piel morena, fuerte y erguido, vestido de lino blanco, al que siempre encuentro en la playa, en la orilla, y que siempre me recuerda que la vida es un lugar maravilloso. Pero hay capitanes de todas las formas y colores, incluso animales. La relación que estableces con él o ella es algo tan íntimo como poderoso.

La tripulación, el capitán y todos los ingredientes y herramientas para lograr un liderazgo interior que te catapultará a otro nivel de excelencia personal gracias al trabajo interior.

No lo dudes. Emprende el camino de llenar tu barco de tripulantes desde la consciencia y la humildad, conecta con tu capitán y empieza a liderar tu vida desde otro nivel.

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Alicia Sáez

Strategic leader with a talent for innovation and achieving results, I am deeply passionate about digital business, digital transformation and technology.

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