El principio de la transformación es el aumento de la percepción. Cuanto más ves más puedes materializar. Y cuanto más sabes, más puedes conseguir.
Acabo de leer esta frase de uno de mis escritores preferidos, Robin Sharma. Me ha inspirado. Me ha recordado la necesidad de reflexionar sobre las cosas. La necesidad de tener a gente cerca que te permite disertar, debatir y aprender.
Tener conversaciones profundas de vez en cuando que permitan elevarte a otro plano. El plano de lo importante. El plano donde de repente adquieres la capacidad de ver las cosas con una perspectiva poco frecuente.
Esa perspectiva global que hace que te replantees tus pensamientos. Y es que los pensamientos son el punto de partida.

Sin pensamiento no hay emoción. Sin emoción no hay motor. La emoción no es más que e- energía –moción en movimiento. Por lo tanto el motor. Ese motor hace que nos expresemos de una forma determinada por el pensamiento previo. Y cómo nos expresamos y cómo pensamos modula nuestros actos. Cada uno de nuestros actos conforma poco a poco nuestra identidad. Por lo tanto, tener la suerte de poder adquirir esta perspectiva nos permite ser conscientes de quién somos. Uau…parece algo importante no?
Vuelvo entonces a la frase de Robin. ¿No os parece que saber más, estar más atentos, nos permitirá saber quiénes somos? Pues tengo una gran noticia. En los estados de la consciencia estaremos dando el primer paso hacia la incompetencia o competencia consciente. Esto significa, dar el primer paso hacia el autoconocimiento, y por lo tanto, hacia la transformación para convertirnos en lo que queramos ser.
