Data Driven Body

Steve Jobs, en uno de sus grandes discursos, hablaba del “connecting dots”, ese ejercicio de mirar atrás y entender las razones de muchas cosas que te han ido pasando o que has decidido, y que dan sentido a lo que te está ocurriendo en el presente. Algo parecido me ocurrió hace unos días viendo un documental de Neurociencia en Netflix.

Soy coach certificada, amo a las personas y me fascina entender el comportamiento de nuestras emociones y pensamientos, cómo eso se transforma de una forma física en nuestro organismo y el impacto que, por lo tanto, tiene en nuestra vida.

Pero también soy Ingeniera de Telecomunicaciones, con largas horas de estudio y prácticas en electrónica, teoría de la señal y programación. Aunque es mi pasión actual por los Datos y la Transformación Digital lo que le da sentido a todo.

He conectado los puntos. Y es que todo va de comunicación: de las sinapsis, es decir, la comunicación de las neuronas entre sí, de la transmisión de información desde varios puntos —sean electrónicos o humanos— y de las consecuencias que eso tiene en la empresa o en el organismo. Voilà. Lo encontré.

Entiendo por qué me fascina pensar que la Neurociencia y la teoría de Datos y transmisión de información son esencialmente lo mismo. Resulta que el organismo es Data Driven, igual que lo que queremos que sean nuestras empresas.

Es alucinante ver cómo, en función de lo que nuestro cerebro percibe, su respuesta (nuestro “centro avanzado de datos”) es una u otra. Por ejemplo, cuando un impulso visual (vemos un animal que se acerca peligrosamente) activa la amígdala, lo que ocurre es que se le dice al cerebro que mande los estímulos pertinentes (datos procesados) a través de los nervios (canal de comunicación) a las extremidades para activarlas en caso de tener que huir.

Otros impulsos se mandan a los órganos no esenciales para reducir el consumo de energía (por eso, cuando tenemos miedo, podemos sentir mariposas en el estómago), mientras que la información que se envía al corazón le indica aumentar su frecuencia cardíaca para dar respuesta a posibles necesidades de huida o de fluidez mental. Increíble.

El cuerpo humano es Data Driven. Saca el máximo provecho a los datos. Incluso podemos asemejar el tipo de datos que se procesan. Por ejemplo, en el caso de las empresas, recogemos datos externos, de clientes o consumidores, y los procesamos para sacar el máximo provecho de ellos y orientar nuestras campañas de marketing o mejorar nuestros productos.

Buscando la similitud en el cuerpo humano, esto sería el procesamiento de datos que percibimos a través de los sentidos, como en el ejemplo anterior, y cómo los procesamos internamente para reaccionar, interiorizar, memorizar o crear nuevas habilidades (plasticidad neuronal).

De la misma forma, los procesos de backoffice de las empresas generan datos que pueden optimizar las decisiones de negocio. De manera semejante, en el cuerpo humano podríamos decir que la introspección o el procesamiento consciente de toda la información o datos disponibles sería como el advanced analytics que nos permite mejorar. Me parece increíble.

Gracias, Steve Jobs, ya he conectado los puntos.

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Alicia Sáez

Strategic leader with a talent for innovation and achieving results, I am deeply passionate about digital business, digital transformation and technology.

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